2026

Siberiana

Infalible Vitamina


“Desde luego que de Siberiana me voy más fuerte”, decía después de la última charla una de las asistentes a la séptima edición del festival de LiterNatura que se ha celebrado en Tamurejo, corroborando los efectos en el ánimo y la salud del lema que este año proyectaba el Festival: Vitamina Siberiana.

Tras una semana de calor duro, los termómetros bajaron permitiendo dos veladas físicamente ideales, aún más gracias a los abanicos con el color del arco iris y los botellines en cubas con hielo que se repartieron entre el público. 

Las fotografías de Eduardo Hernández-Pacheco comentadas por Javier González de Durana, director de la Fundación Ortega Muñoz, fueron una antesala de rañas, pastores, y chozos. Y entonces subió al escenario la alcaldesa de Tamurejo, Rosa María Araújo, para inaugurar Siberiana con el discurso más imponente desde que existe esta fiesta, pidiendo respeto y cuidado para los emigrantes que ahora recibimos, para el arte, la cultura, y recordando que la clave de cualquier progreso está en la comunidad. 


La escritora Marta del Riego se adentró en las tensiones entre pastores, ecologistas y habitantes de los pueblos del norte peninsular, donde la presencia de lobos y osos son motivo de continúas disputas. Lo hizo entrevistada por la periodista Cristina Núñez, y a partir de la novela negra protagonizada por una pastora trashumante escrita por la propia Del Riego. La autora también abundó en la falta de entendimiento entre el campo y la ciudad, donde ella continúa viviendo, y en la urgencia de preservar en las ciudades las palabras que mantienen el vínculo con lo no urbano. 

Rafael Navarro de Castro explicó cómo marchó de Madrid para instalarse en Monachil, pueblo de la sierra granadina. El cambio supuso, además de sembrar un huerto o ser responsable de las canalizaciones de agua de aquel pueblo donde viven 66 familias, empezar a escribir novelas habiendo superado los cincuenta años de edad. Habló sobre todo sobre su último libro, 712 páginas, protagonizado por una ingeniera agrónoma responsable de un invernadero. Las posibilidades de los cultivos rápidos, sus consecuencias, y las brutales presiones que reciben las personas que discrepan sobre la agricultura intensiva estuvieron en el centro de su intervención, durante la que reivindicó a figuras como Rachel Carson o Petra Kelly.


La segunda jornada despegó en la Casa de Cultura con la presentación del número quince de la revista Suroeste por parte de su director, Antonio Sáez. Tras hacer un repaso a revistas que han cultivado históricamente el diálogo entre España y Portugal -Revista Nova Portuguesa, Contemporánea, La Gaceta Literaria, Bandarra, Espacio/Espaço escrito…- y destacar la atención que Catalunya siempre ha prestado al mundo luso, Sáez anunció el nuevo “paso adelante” de Suroeste: pasa de ser una revista de literaturas ibéricas a una revista de literatura en lenguas ibéricas. Es decir, desde ahora incluye textos de autores latinoamericanos, africanos que escriben en portugués, vascos que viven en Francia… A continuación, Luis Sáez, director de la Revista de Estudios Extremeños, presentó la conversación auspiciada por la Asociación de Escritores y Escritoras Extremeños, que moderó su nueva presidenta, Sandra Benito, y reunió a los poetas Carlos García Mera y Carmen Hernández Zurbano.. Ambos combinaron reflexiones con lectura de poemas.


La sesión de noche despegó con la entrevista de Antonio Sáez a Joana Bértholo, referente de la LiterNatura portuguesa. Sáez destacó la importancia de que el texto fundacional de Extremadura reconozca como prioridad la relación con Portugal, y la coherencia de que Siberiana, desde hace tres años, invite a autores del país vecino. Bértholo, que fue atleta de élite de triatlón y le cautiva el flamenco hasta el punto de bailarlo, compartió una inusual cantidad de ideas transformadoras. Empezó señalando la necesidad de hablar distinto para relacionarnos de una manera diferente con el entorno. “Parto de la premisa de que la propia palabra Naturaleza es un problema”. “Vivimos una crisis de la imaginación. Nos decimos no, eso no puede cambiar porque no imaginamos que eso pueda cambiar”. “Veo a los escritores como guardianes de las palabras. Perder una palabra es perder el mundo que está en esa palabra”. “¿Y qué pasa cuando muere un idioma?”. Eso dijo, entre otras cosas. ¿Qué es más importante, la crisis climática o la crisis de atención, le preguntó Sáez. “La climática es el gran desafío -respondió Bértholo-, pero las dos crisis son la misma cosa. Es una crisis de relación entre lo que pasa en nosotros y el entorno”.


El cantautor extremeño Gonzalo Hormigo interpretó un tema con guitarra dando paso a la actuación del poeta Gonzalo Escarpa, que subió al escenario con un libro ardiendo en sus manos. El fuego se apagó al cerrar el volumen y Escarpa siguió ofreciendo un recital seriamente divertido, donde la denuncia combinó con la alegría de vivir de un modo hipnótico, fascinante, cumpliendo el objetivo transmitido por el poeta desde el primer momento: “Yo aquí he venido a hablar de belleza”. 


La última charla reunió a la periodista y escritora Pilar Galán con el director de cine y escritor David Trueba, que abordó múltiples temas, desde la buena imagen que suele tener mucha gente de los personajes autoritarios hasta que los sufren en primera persona, a la fortuna de vivir en España: “Nos ha tocado la lotería de nacer en este país”, aunque algunos opinen lo contrario. Advirtió sobre los peligros de apostar tan unilateralmente por el turismo, ese negocio que “recuerda un poco a la prostitución”, y explicó que escribió El río baja sucio a raíz de ver su paraíso de infancia, el lugar donde se bañaba con toda la familia, contaminado por lo vertidos de “una fábrica que usaba el río como alcantarilla”. Trueba repasó los veranos rurales de niñez y juventud narrando historias tan divertidas como simbólicas y afirmó que, si de verdad pretendes un cambio, estaría bien revolucionar primero tu casa, tus hábitos. Señaló que “Madrid empieza a ser una distopía” donde se viven situaciones que parecen de ciencia ficción, y recordó el tesoro de tener cultura, en su sentido más amplio, porque tenerla te permite valorar incluso las cosas que desprecias. 

Los incondicionales libreros de El Buscón y la Selva Dentro certifican que el público acabó los bastante seducido para llevarse un buen montón de libros, además de miel, queso y otras perlas siberianas que complementarán los aportes energéticos, vitamínicos, intrínsecos a Siberiana. Se cuenta que hay médicos que ya recetan acudir al Festival.